HKLO2000

By pr3d1c4d0r

¿Quién es toda esta gente? No reconozco a la humanidad. No hablan, no se alimentan, no abren los ojos, siempre están de pie, caminando, aglomerados.

El mundo entero se ha centrado en un gigantesco edificio, mezcla de hospital y gasolinera. Al edificio llegaban personas inconscientes y mutiladas tumbadas encima de una cinta transportadora incolora. Willie Nelson tocaba la armónica.

Yo, y tres individuos más, debíamos apresurarnos en colocar el vagón a la máquina de tren. Más cercano a una especie de montaña rusa, que a unas vías del tren, el vagón de madera sin techo producía un efecto de ansiedad y rutina.

Era el único modo de entrar al edificio, las personas nos ignoraban.

Una vez en el interior, habían personas que intentaban detenernos, era sencillo evitarlos, pues tenían prohibido abrir los ojos.

El edificio era oscuro, a pesar de que poseía las cristaleras más grandes que había contemplado en mi vida.

La función del edificio era licuar los órganos internos de los humanos para sustituirlos por serpientes de cascabel.

Un coche nos esperaba en la parte posterior.

Al final la besé.

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